El testamento del pescador

¿Para qué sirve el Papa?

Posted by El pescador en 15 septiembre 2008

(original en francés; traducción mía)


Mientras que Benedicto XVI debe llegar el 12 de septiembre a Francia para un viaje a París y Lourdes, se vuelve sobre el papel del obispo de Roma en la Iglesia católica y en el mundo

El término viene del griego ‘pappos’ que, desde Homero, es utilizado para marcar una veneración, respetuosa. En Oriente designa después a los obispos y a los sacerdotes. Aparece en Occidente a comienzos del siglo III, reservado a los obispos.

No es hasta el siglo VIII cuando los obispos de Roma lo emplean para ellos mismos cada vez más a menudo. En el siglo XI, mientras es necesario asentar el poder de Roma frente a otras ciudades e imponer progresivamente la autoridad apostólica, Gregorio VII, en un«dictatus papae», establece que el título será a partir de entonces reservado al sucesor de Pedro, «porque es único en el mundo».

La palabra no tiene nada que ver, etimológicamente, con el familiar «papa» de los niños hacia su padre. La confusión viene del hecho de que en Italia, en las familias, se ha extendido el uso francés de decir «papà», con acento sobre la última sílaba, mientras que la palabra italiana era originalmente «babbo».

El “Viva il papa!” que se escucha en la plaza de San Pedro para el papa no tiene nada que ver, como lo creen a veces los turistas francófonos en Roma, con un familiar “¡viva el papá!”… Explicaciones sobre las prerrogativas del jefe de la Iglesia católica.


¿Cómo es elegido el papa?

Y primero, ¿quién puede ser elegido? En teoría, todo bautizado que cumpla las condiciones para llegar a ser obispo, porque el papa es el obispo de Roma. En realidad, desde el siglo XV, el papa ha sido elegido siempre entre los cardenales. Los electores son en efecto los cardenales, que son nombrados ellos mismos por los precedentes soberanos pontífices.

La elección del papa está regulada de manera extremadamente meticulosa por textos que prácticamente cada papa a retocado. Pero el objetivo ha seguido siendo el mismo: crear las condiciones para que el nuevo papa pueda tener los medios de asegurar su misión con toda independencia.

Lejos de presiones extrañas, de injerencias mediáticas, los cardenales se reúinen pues en cónclave, en secreto, dentro de la capilla Sixtina.

Sólo aquellos que tienen menos de 80 años participan en el cónclave: una regla introducida por Pablo VI en 1970, para evitar que el alargamiento de la duración de la vida no haga crecer demasiado el peso de los cardenales más ancianos. Es elegido aquel que obtenga más de dos tercios de votos en el curso de los escrutinios.

Esta regla de dos tercios había sido modificada por Juan Pablo II y la sustituyó por la de la mayoría al final de un cierto número de días sin resultado; uno de los primeros actos de Benedicto XVI fue sin embargo volver a la antigua práctica, por miedo a que el papa pueda ser el rehén de una parte del Sacro Colegio en lugar de representar a la Iglesia entera.

No hay campaña electoral. Sin embargo, antes del cónclave, los cardenales -incluidos aquellos de más de 80 años- se reúnen en congregaciones generales para evocar los grandes problemas y desafíos de la Iglesia. Un tiempo importante donde se bosquejan las grandes tendencias que después “harán” la elección.

¿Cuál es su papel pastoral ?

“Bendito sea Dios que te ha elegido como pastor de toda la Iglesia”, dice el cardenal protodiácono entregando al nuevo elegido, al comienzo de su ministerio, el palio. El papa no es un “súper-obispo”.

Su papel pastoral es universal, pero le es correspondiente por derecho según los términos mismos empleados por Jesús para Pedro: “Confirma a tus hermanos en la fe”.

He venido a confirmaros en vuestra fe, jóvenes hermanas y hermanos míos, y a abrir vuestros corazones al poder del Espíritu de Cristo y a la riqueza de sus dones“, ha dicho en ese sentido Benedicto XVI a los jóvenes australianos este verano, durante la JMJ.

Es lo que se llama el magisterio del papa, que no ejerce solo, sino con el conjunto de los obispos, sucesores de los Apóstoles, cuyo colegio él preside. Este magisterio aspira a transmitir el mensaje de Cristo en su integridad y a asegurar la unidad de la fe. Integridad, para evitar desviaciones, malas interpretaciones, sectarismo u otras cosas; unidad, para preservar la Iglesia del cisma.

Es una forma de enseñanza, que el papa ejerce cotidianamente, por medio de discursos, de cartas, de homilías, de audiencias. O de manera más solemne, por medio de textos que tienen un alcance general, encíclicas o exhortaciones apostólicas.

Este Magisterio se ejerce en comunión con los obispos, que el papa puede consultar sobre tal o cual punto: es el caso de las exhortaciones apostólcias que recogen las conclusiones de una asamblea del Sínodo de los obispos.

En cambio, podemos notar que las dos encíclicas publicadas hasta hoy por Benedicto XVI son muy personales, y enteramente escritas por el papa, aunque la segunda parte de “Deus caritas est” se inspira claramente en una reflexión sobre la acción caritativa de la Iglesia elaborada por el Consejo pontificio Cor Unum.

¿Cuál es el poder del papa sobre los fieles?

El poder del papa se extiende al conjunto de la Iglesia católica, no depende de ningún otro, y no tiene necesidad de delegación especial para ser ejercido. Pero no ejerce sin embargo un poder absoluto. En cada diócesis el obispo tiene competencia total sobre la porción del pueblo de Dios que le está confiado, según el principio de subsidiariedad.

También el papa debe decidir en colegialidad con los otros obispos. Por otro lado, la Iglesia no es una secta. La obediencia, en el sentido estricto, es requerida cuando un acto jurídico lo pide explícitamente: por ejemplo una prohibición de publicación para un teólogo, que, desués de haber hecho recurrido eventualmente, debe someterse.

Pero para todo lo que es de la doctrina, hace falta más bien hablar de adhesión al Magisterio, la cual implica reflexión y libertad en conciencia. Como dice el Derecho canónico, la adhesión al Papa no es del mismo orden que la sumisión al acto de fe, al cual están en cambio obligados todos los católicos.

Se ha de prestar un asentimiento religioso del entendimiento y de la voluntad, sin que llegue a ser de fe, a la doctrina que el Sumo Pontífice o el Colegio de los Obispos, en el ejercicio de su magisterio auténtico, enseñan acerca de la fe y de las costumbres” (canon 752). Salvo que la infabilidad del Papa esté comprometida, lo que implica entonces una obediencia absoluta -pero eso no se hace más que de manera extremadamente precisa y limitada: en realidad, los casos de infabilidad son muy raros, el último se remota a 1950 para la proclamación del dogma de la Asunción.

¿El Papa tiene peso en la diplomacia internacional?

Difícil de medir con exactitud el peso diplomático de la Santa Sede. El Papa no ejerce, retomando la fórmula de Pablo VI, fficile de mesurer avec exactitude le poids diplomatique du Saint-Siège. Le pape n’exerce, más que una “minúscula y casi simbólica soberanía temporal”. Heredero de la época en que disponía de un verdadero poder temporal en Europa, el Papa dispone de un aparato diplomático, con embajadores (los nuncios), y mantiene hoy relaciones diplomáticas con 176 Estados.

Juan Pablo II se implicó mucho en el escenario internacional, y su acción ha podido tener una influencia decisiva, por ejemplo en la caída del muro de Berlín o en la condena de la intervención americana en Iraq; Benedicto XVI está menos presente en este plano.

Más generalmente, esta diplomacia puede desempeñar un papel en el país donde la comunidad católica es numerosa e influyente: en la República Democrática del Congo ha tenido peso en el proceso de paz, o incluso en el Líbano o en América del Sur. Sobre todo se escucha la voz del Papa en el plano de los grandes principios internacionales.

Después de la segunda mitad del siglo XX, ha adquirido el reconocimiento de una forma de autoridad moral y espiritual, que le permite recordar aglunos grandes principios de la humanidad: dignidad del hombre, libertad de pensamiento y de religión, protección de la vida, solidaridad con los países más pobres…

Ciertamente la eficacia de estas intervenciones es, por naturaleza, limitada. Haría falta por tanto no desatender este papel: en mayo pasado, cuando Benedicto XVI subió a la tribuna de las Naciones Unidas en Nueva York, todos los países estaban representados, y fue escuchado muy atentamente, ciertos embajadores se alegraban abiertamente de ver teorizada así la universalidad de los derechos del hombre.

¿Cuál es su papel con las otras religiones?

Con las otras Iglesias, el Papa desempeña hoy un papel de primer orden. No es que la iniciativa venga de él: al contrario, el ecumenismo tal como se entiende hoy día, es decir el diálogo teológico con las otras confesiones cristianas en vista a restablecer su unidad, nació en el siglo XIX aparte de Roma, es decir a sus espaldas.

Pero a partir del Vaticano II, Juan XXIII transforma el papel del Papa: convidando a observadores cristianos no católicos, lanza el “ecumenismo pontifical”. Desde entonces, el papel del Papa será decisivo, en los avances como en las dudas del ecumenismo.

En el plano teológico, el obispo de Roma puede dar impulsos, más aún cuando su función misma constituye un punto de fricción con los otros cristianos: en la encíclica ‘Ut unum sint’ (1995), Juan Pablo II ha invitado a las otras Iglesias a discutir modalidades de ejercicio de su ministeriode Pedro.

Benedicto XVI ha relanzado el diálogo con los ortodoxos sobre este punto, aunque él no participa, pues tiene lugar entre teólogos. El Papa puede también querer “volver a encuadrar” este diálogo teológico, como lo ha hecho Benedicto XVI aprobando una nota de la Congregación para la doctrina de la fe reafirmando que la Iglesia de Cristo “subsiste” en la sola Iglesia católica.

El papel pastoral del Papa al servicio de la unidad cristiana es quizás aún más importante cuando se encuentra con responsables de otras Iglesias, mostrando así un acercamiento verdadero más allá de las divergencias teológicas. Es lo que ha hecho reciente y largamente, el 5 de mayo, con el primado anglicano Rowan Williams.

Está asimismo en las relaciones con las otras religiones, en particular el islam. Desde Juan Pablio II, el Papa es un motor de ese diálogo y considerado como tal por los interlocutores musulmanes.

Benedicto XVI aprendió en sus propias carnes en Ratisbona en septiembre de 2006: quiera o no, lo que dice el Papa en esa área encuentra un eco considerable y tiene grandes repercusiones, debe sopesar cuidadosamente sus palabras y ademanes.

Hacia él se dirigieron lógicamente los musulmanes para relanzar el diálogo, que ha desembocado en la programación de un gran encuentro islamo-católico del 4 al 6 de noviembre próximos en Roma.

¿Cómo gobierna la Curia?

“Sobre la punta de los pies”, respondía, con su gran sonrisa, Juan Pablo I. La Curia romana es una organización administrativa compleja, producto de un apilamiento histórico de siglos de tradiciones y que no es fácil de manejar hoy. Está compuesta de dicasterios (Congregaciones, Consejos pontificios, Tribunales…) cuyos prefectos o presidentes nombra él.

Como los ministerios, cada uno tiene atribuciones específicas, para las cuales dispone de un poder administrativo: la liturgia para la Congregación para el culto divino, decretos de beatificación o de canonización para la de las causas de los santos, etc.

Esto puede ser una especie de consejo, como el nombramiento de obispos, hecho por el Papa pero preparado por la Congregación para los obispos. Un mismo documento puede ser releído por numerosos dicasterios, particularmente por la Congregación para la doctrina de la fe, lo que explica la lentitud de ciertas publicaciones.

Para el gobienro de la Iglesia propiamente dicho, el Papa se apoya en la Secretaría de Estado, cuyo papel ha crecido considerablemente en el siglo XX.

Está compuesta de dos secciones: los asuntos generales, que comprende ocho divisiones lingüísticas, por donde pasa todo el correo y donde se hacen traducciones y notas de síntesis, y las relaciones con los Estados, encargada de la diplomacia de la Santa Sede.

Esta verdadera placa giratoria de la Curia está dirigida por un cardenal Secretario de Esgtado, hoy el salesiano italiano Tarcisio Bertone, una especie de “primer ministro” del Papa.

En realidad, lejos de formar un bloque monolítico, la Curia presenta una realidad compleja. Universalidad de la Iglesia obliga, está compuesta de diversas nacionalidades, aunque domine Italia, y de tendencia y corrientes a menudo diferentes, o sea opuestas, con las cuales el Papa debe contar.

Además, un nuevo Papa no viene con su propio equipo, como en las democracias actuales. Es raro que se separe de colaboradores que no hayan alcanzado la edad del retiro (75 años): Benedito XVI lo ha hecho con Mons. Fitzgerald, encargado del diálogo interreligioso con Juan Pablo II, y el cardenal Sepe, prefecto de la Congregación para la evangelización de los pueblos, nombrado para Nápoles. Son excepciones, que marcan un profundo desacuerdo -pero la práctiva es más bien la continuidad.

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10 comentarios to “¿Para qué sirve el Papa?”

  1. EN ESTOD DIAS HE ESTADO PENSANDO ¿PARA QE SIRVE EL PAPA? ¿QUE ASE POR MI? EN QE ME AYUDA QE AIGA UN PAPA? PIENSO QUE NI DIOS VIVIO COMO VIVE EL PAPA CON TANTO LUJO CON ROPA DE 100% SEDA DIOS FUE HUMILDE Y PIENSO TAMBIEN QE TODOS LOS MILLONES Y MILLONES DE DOLARES QE GASTA EL PAPA EN SUS ESTUPIDOS VIAJES LE DEN POR LO MENOS UN TACO A TANTO AFRICANO QE MUERE A DIARIO DE AMBRE ENBES DE GASTAR EN PAÑALES DE SEDA PARA EL PAPA

  2. cristian said

    no entendi

  3. EL PAPA SIRVE PARA LEER TODO LO QUE SE LO ESCRIBEN POR QUE ES MUY LAMENTABLE CUANDO HABLA LO QUE PIENZA.. SE NOTA QUE NO ESTA CON EL ESPIRITU DE VERDAD…
    SINO CON LO QUE LE DICE EL PAPA NEGRO Y LOS DEMONIOS JESUITAS QUE NOS INSPIRARAN

  4. JOSE said

    el Papa sirve para muchas coas, Entre ellas se puede mencionar las referentes a la Inquisición, por la cual se torturaba y se entregaba a la justicia del brazo secular a las personas que no abjuraran de las doctrinas contrarias a la Iglesia Católica. Como ejemplo se puede mencionar la Inquisición Española, creada en 1478 por una bula papal con la finalidad de combatir las prácticas judaizantes de los judeoconversos españoles, esto es, de los “cristianos nuevos” que mantenían la fe judía de sus mayores.

    También se critica que basan gran parte de sus doctrinas en creencias extrabíblicas o en libros que no se encuentran dentro del canon de la Biblia judía o protestante. Por ejemplo, la inmortalidad del alma, la transubstanciación, la eucaristía, la existencia del purgatorio, la inmaculada concepción, la maternidad divina, la virginidad perpetua, la asunción de la virgen, y la adoración o veneración de imágenes, no se enseñan en la Biblia.

    Sin embargo, los judíos no basan su fe únicamente en la escritura, por ejemplo, los libros Deuterocanónicos, como Eclesiástico, Sabiduría o Tobías, en los cuales se habla de la oración a los difuntos. El purgatorio, es otra de las doctrinas bíblicas no canónicas según judíos o protestantes, ya que se encuentra en el libro deuterocanónico de 2 Macabeos. Aunque los cristianos no estuvieron presentes en el Concilio de Janmia y se escogió esa versión en oposición a que los cristianos usaban la Septuaginta También se pueden mencionar los Concilios como los de Nicea. En el Concilio de Nicea II, se acordó la veneración de las imágenes como los expresa el siguiente extracto del Catecismo de la Iglesia Católica:

    2131 Fundándose en el misterio del Verbo encarnado, el séptimo Concilio Ecuménico (celebrado en Nicea el año 787), justificó contra los iconoclastas el culto de las sagradas imágenes: las de Cristo, pero también las de la Madre de Dios, de los ángeles y de todos los santos. El Hijo de Dios, al encarnarse, inauguró una nueva ‘economía’ de las imágenes.[3]
    Lo anterior dicen los protestantes está prohibido de acuerdo con los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento. Sin embargo los judíos veneraron y aceptaron el uso de imágenes, por ejemplo al construir el Arca de la Alianza (que tenía imágenes de querubines y la que se le sacrificaba animales), o el Templo de Jerusalén en tiempos de Salomón (decorado con animales, querubines y plantas), eso sin mencionar la serpiente de bronce que según la Biblia, Dios mandó a Moisés que la hiciera para sanar a los israelitas, aunque más delante el texto menciona que uno de los reyes mando destruir dicha serpiente porque el pueblo la idolatraba igual que a Dios.

    Por parte de grupos protestantes, se critica el voto de celibato de los sacerdotes, con el fundamento de que el apóstol Pedro, era casado.[4] se toma en cuenta que en la Iglesia católica, hay sacerdotes casados, ya sea en las iglesias católicas orientales (véase Uniatas).

    En la actualidad, uno de los temas que esta generando polemica, que se dio a conocer debido a la publicacion del tema Crimen Solicitationis del grupo de ska punk llamado Ska-p, es un documento con el mismo nombre de la canción mencionada. Este, que significa “ Delito de Solicitación” en castellano, es un documento que fue remitido a todos los obispos desde el Vaticano, donde se describe el procedimiento para actuar ante los casos de sexo relacionados con el personal eclesiástico (incluyendo la pederastía). Se refiere al pecado cometido por un clérigo, durante la confesión, al seducir, incitar o demandar actos sexuales al penitente. En el documento se establece que ante uno de estos casos se le diga al que ha sufrido el abuso o ha formado parte de la relación que no puede hablar del caso al estar bajo secreto de confesión.

  5. JOSE said

    La Iglesia católica no debe seguir llamándose cristiana

    ¿Qué diría Jesús de Nazaret si viniera de nuevo a la Tierra en el año 2009 y viera lo que la Madre Iglesia Catolica ha hecho de la obra de Su vida?

    El Vaticano es quien más instiga a la guerra

    Jesús enseñó el amor a los enemigos y el pacifismo: «Quien coja la espada, perecerá bajo la espada». Sin embargo, los Papas de Roma, como monarcas absolutos de los Estados Pontificios, a menudo han conducido ellos mismos a la guerra y han participado en guerras civiles. Los Papas una y otra vez han provocado y apoyado guerras, instigando a pueblos enteros a luchar unos contra otros, por ejemplo: los bizantinos contra los ostrogodos, los francos contra los longobardos, los normandos contra los Hohenstaufen y al revés. En el siglo XVII el Vaticano estimuló ardientemente la guerra de los Treinta Años en Alemania y en 1914 el embajador vaticano en Viena incitó a los Habsburgos contra los serbios en la Primera Guerra Mundial. Curas castrenses católicos a ambos lados del frente enviaban a los soldados a la batalla con la «bendición de Dios». El Vaticano apoyó a todos los dictadores fascistas y derechistas en Europa y en Latinoamérica. Sacerdotes católicos participaron decisivamente en el genocidio de los fascistas croatas contra los serbios ortodoxos de 1941 a l943, en las sangrientas batidas en Argentina de 1976 a 1983 y en el genocidio de los hutus a los tutsis en Ruanda en 1994. El Papa Juan Pablo II dijo durante la guerra del Golfo, en 1991: «Nosotros no somos pacifistas» (según noticia en el periódico Abendzeitung de Munich del 18.2.91). En 1995 él hizo un llamamiento a la «guerra justa» en Bosnia (periódico Abendzeitung del 24.7.95). Y el Papa actual, cuando aún era el cardenal Ratzinger, pocos meses antes de su elección rechazó el pacifismo como algo «no cristiano» (Radio Vaticana, 23.11.04). Es decir que él rechazó a Cristo.

    Intolerancia en vez de amor al prójimo

    Jesús llamó a los hombres a la hermandad y respetó su libre albedrío. No obstante, la Iglesia siempre persiguió sangrientamente a personas de otras creencias. Desde los marcionistas, pasando por los cátaros y bogumilos, hasta llegar a los valdenses y baptistas, ella exterminó a todos los movimientos que enlazaban con el cristianismo de los primeros tiempos. Ella incitó a pogromos contra los judíos, introdujo la Inquisición y atizó la locura de la caza de brujas. La enseñanza cristiana la difundió a fuego y espada y tiene sobre su conciencia el genocidio de los indios americanos y el saqueo de todo un continente. Todavía en estos tiempos el Vaticano persigue a minorías religiosas allí donde alcanza su brazo.

    La riqueza de la Iglesia es dinero a precio de sangre

    Jesús vivió sencillamente y enseñó que el hombre «no debería acumular riquezas que corroen el orín y la polilla». A través de muchos siglos la Iglesia ha acumulado inmensas riquezas, saqueando a los pueblos, haciendo cobrar despiadadamente el diezmo, enriqueciéndose con la fortuna de las víctimas de la Inquisición y de las quemas de brujas, falsificando documentos, practicando la captación de herencias, asegurándose la liberación de impuestos y subvenciones fiscales, lo que en muchos países todavía sigue vigente. Lo que la Iglesia hace de «bueno» en el mundo, jamás lo financia con su gigantesca fortuna, sino que exclusivamente con los donativos de los creyentes y con las subvenciones del Estado.

    El Papa: el padre del mal

    Jesús enseñó el Dios del amor, que ama a todos Sus hijos por igual e intenta todo para volver a tenerlos a Su lado. Él no enseña un infierno eterno. Sin embargo, la Iglesia difunde hasta nuestros días la imagen pagana de un Dios que castiga, que a los hombres que no siguen a la casta sacerdotal los castiga con la condenación eterna. Con ello causa miedo y terror en innumerables personas, les hace perder la salud anímica y los distancia de Dios. Este es un pecado contra el Espíritu Santo.

    Abuso del nombre de Jesús por el falso padre en Roma

    Jesús era un hombre sencillo y humilde que en todo honraba a Dios. Sus presuntos seguidores, en todas las épocas se rodearon de una pompa difícil de concebir, para lo cual el que tenía que sufrir era el pueblo. Ellos cultivan el culto a la persona y se dejan reverenciar y titular de «Santo padre», a pesar de que Jesús dijo: «No os hagáis llamar padre», y además: «Sólo Uno es santo, vuestro Padre en el Cielo». En el Padrenuestro llamamos a Dios padre sencillamente «Padre», pero a Su presunto vicario en la Tierra le tenemos que llamar «su santidad». ¿Es que el sumo sacerdote de la Iglesia de Roma que viste ropajes paganos es acaso más que Dios?

    Abuso de Jesús por el dios-Roma

    Jesús no instituyó a sacerdotes ni tampoco erigió una Iglesia. Él trajo a los hombres la religión interna del corazón, puesto que «El Reino de Dios está dentro de vosotros». Sin embargo, de los comienzos positivos del cristianismo temprano, la Iglesia hizo totalmente lo contrario de lo que quería Jesús, esto es: una Iglesia de sacerdotes constituida de forma jerárquica, con ritos, receptáculos, vestiduras y costumbres que comprobadamente provienen todos del paganismo. La Iglesia siempre ató y sigue atando a las personas a estos ritos paganos externos, como a la adoración de los santos, a romerías, a la celebración ritual de la misa, al agua bendita, a ceremonias sacramentales y las mantiene así atadas dentro de una religión volcada hacia el mundo exterior.

    Roma: El aparato discriminatorio contra Jesús

    Jesús siempre intervino a favor de los oprimidos: de las mujeres, de los esclavos, de los marginados, también de los animales y de la Creación de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia oprime a las mujeres. Sacerdotes y monjes mantuvieron durante siglos incluso a «esclavos de la Iglesia», cuya liberación estaba prohibida. La Iglesia siempre se puso de lado de los poderosos y de los ricos y justificó las diferencias sociales. Personas en particular, que se comportan de otra manera, tienen sólo la oportuna función de servir de coartada para encubrir esto. La Iglesia también negó que los animales tuvieran alma y causó con ello el maltrato repetido y la tortura de miles y millones de animales en los experimentos de laboratorio, en el mantenimiento masivo de animales y en la caza, así como en la explotación ilimitada y cruel de la naturaleza en toda la Tierra.

    A pesar de todas estas claras contradicciones, la Madre Iglesia Catolica se sigue denominando «cristiana». Esto es un escándalo que no queremos tolerar más.

    Conclusión
    ¡Basta ya de la piratería con el cristianismo por parte de la Iglesia!

    Nosotros somos cristianos libres que luchan por el Cristo del Sermón de la Montaña. Nos sentimos unidos y comprometidos con Cristo, el que siendo Jesús de Nazaret vivió entre nosotros y en esta época nos vuelve a transmitir Su enseñanza pura a través de la palabra profética. Nadie tiene la obligación de participar de esta creencia, puesto que respetamos el libre albedrío de cada uno de nuestros semejantes, así como lo hizo Jesús, nuestro modelo ejemplar. Sin embargo, quien dice ser «cristiano», no debería hacer constantemente lo contrario de lo que quería y enseñó Jesús, el gran maestro de la libertad.

    Imagínese usted que uno de sus antepasados ha desarrollado un producto único y de la calidad más alta y lo ha puesto en el mercado. Este producto ganó por de pronto gran reconocimiento entre los consumidores y fue altamente apreciado. Pero entonces vino un pirata ladrón de productos y produjo uno de calidad inferior bajo el nombre de su antepasado, que lleva el mismo nombre pero no tiene valor, más aún, que después de poco uso causa incluso daño a los que lo compran.

    ¿Cómo reaccionaría usted? ¿Se quedaría simplemente impávido o trataría de hacerles notar a sus semejantes el engaño, la piratería del robo de producto, llamándoles la atención?

    Justamente por este motivo hemos puesto en marcha esta acción para reunir firmas.

    Con ella usted no se ata a nada ni a nadie. Solamente le pedimos:

    ¡Haga público con nosotros este engaño!
    ¡Advierta con nosotros a sus semejantes!
    ¡Exija con nosotros a la Madre Iglesia a que sólo se llame «católica-romana» y desista de la denominación de «cristiana»!

    Los cristianos originarios en Vida Universal

    Literatura sobre Vida Universal:
    Uli Weyland, Asunto penal Vaticano – Jesús acusa;
    Karlheinz Deschner, Historia criminal del cristianismo;
    Karlheinz Deschner, Un siglo de historia de la salvación;
    J.R. Grigulevic, Heréticos-Brujas-Inquisidores;
    Hubertus Mynarek, La nueva Inquisición;
    Vladimir Dedijer, Jaenovac – el Auschwitz yugoslavo y el Vaticano;
    Editorial Das Wort, ¿Quién está sentado en la silla de san Pedro?, tomos 1 y 2;
    Wynfrith Noll, Cuando el ser devoto pone enfermo;
    Carl Anders Skriver, La traición de la Iglesia a los animales;
    Universelles Leben, Los animales acusan. El profeta denuncia;
    Elinor Burket y Frank Bruni, El libro de la vergüenza – Abuso de niños y sexual en la Iglesia católica.

    Nota: Varios de estos libros también los puedes encontrar publicados en español.

  6. JOSE said

    El Catolicismo y el Papa

    En la religión católica existen aquellos que creen en al infalibilidad del Papa. Sin embargo la Biblia enseña que todos estamos en condición de pecado. Que no existe ni un sólo que sea infalible en la raza humana. El único que fue infabible fue Jesús. Si usted dice que alguien es infalible, usted lo estaría igualando a Dios. ¡Eso sería idolatría! Dios austeramente prohibe la idolatría. ¡UN CRISTIANO VERDADERO NO PUEDE CONDONAR LO QUE DIOS CONDENA

  7. gloria said

    el papa no me sirbe xq nunca ase naa ocea, q se ponga las pilas por fa !!! asi esta el mundo como incoerentes imnorantes como io.

  8. lalo said

    eee para nada sirve..

  9. Cordura said

    Para usurpar el trono de Dios (ver 2 Tesalonicenses 2: 3-4.

    Un cordial saludo.

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